Monumento vivo a la libertad, la memoria y la democracia. La obra realizada por Francisco Martín, 2026, consiste en un monolito de hormigón y bronce que integra el busto de Miguel Ángel Blanco, concebido por el autor como una metáfora visual de la tragedia y de la resilencia social; la pieza incluye elementos que reflejan el cielo y la luna, buscando conectar la memoria del edil con el entorno natural de la Axarquía.