Situada en el emblématico Barrrio de la Villa, la Fuente de la Calle Real es una pieza de arquitectura civil que rinde un profundo tributo al legado andalusí. La obra destaca por una marcada impronta musulmana manifestada en su estructura de triple hornacina con arcos lobulados y de herradura. El conjunto se define por la maestría de su cerámica vidriada, donde complejos mosaicos de lacería y estrellas de ocho puntas en tonos de azul cobalto y ocre revisten el fondo, creando un juego geométrico de gran riqueza visual. Coronada por un tejaroz de teja vidriada verde y sustentada por un sobrio pilón de mármol blanco, esta fuente es símbolo de identidad que integra la artesanía tradicional y el paisaje urbano histórico, de calles estrechas, laberínticas y sinuosas, consolidando la herencia islámica en el entorno contemporáneo de la Villa.